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Plan Iberá 2026/2027: Infraestructura, inversiones y cómo cambia el turismo en los Esteros del Iberá

El Gobierno de Corrientes presentó oficialmente el Plan Iberá 2026/2027, una hoja de ruta que va bastante más allá del turismo. Se trata de una política de Estado que abarca conservación ambiental, ordenamiento territorial y desarrollo económico local en los Esteros del Iberá, con impacto directo en 17 localidades y un objetivo concreto: superar los 150.000 visitantes anuales.

Para quienes operamos en el Iberá, entender qué se está planificando —y en qué plazos— es parte del trabajo. Esto es lo que el plan contempla.


Conectividad aérea

El acceso siempre fue uno de los principales límites del destino. El plan proyecta el desarrollo de pistas de aterrizaje en Colonia Carlos Pellegrini y Concepción del Yaguareté Corá, lo que permitiría reducir tiempos de viaje, conectar con hubs regionales y facilitar la llegada de turismo internacional.

El impacto más claro es sobre un perfil de viajero que ya existe pero hoy tiene dificultades logísticas: turistas extranjeros que combinan Iguazú con Iberá antes de regresar a Buenos Aires. Con conectividad aérea directa, ese circuito se vuelve mucho más viable y fácil de comercializar. Esto no solo reduce tiempos: redefine los circuitos clásicos del noreste argentino.


Loreto: conservación y experiencia desde el primer momento

Loreto aparece con un peso importante dentro del plan. Se proyecta un Centro de Interpretación que integre el ecosistema del portal con la historia local, y la creación de la Reserva Provincial San Antonio mediante la reconversión de tierras productivas: retiro de ganado, restauración ecológica y traslocación de fauna autóctona. El objetivo es que el visitante encuentre fauna activa desde el momento en que llega al portal.

En el Portal San Antonio se contempla además la cesión de tierras para desarrollo hotelero sustentable, una señal directa de apertura a la inversión privada. Loreto empieza a posicionarse como uno de los accesos con mayor potencial de crecimiento dentro del sistema Iberá, especialmente para propuestas de baja densidad y experiencias inmersivas.


Infraestructura hídrica y náutica

En el Portal Capivarí (Mercedes) se completarán los últimos 5 km de ripio de la Ruta Provincial 85 bis y se abrirá un canal hacia Laguna Trin. Esto habilitaría un circuito continuo de navegación entre el Arroyo Carambola (Concepción) y la Laguna Iberá (Pellegrini), lo que el plan denomina el gran anillo náutico del Iberá. Para el diseño de experiencias multi-día navegables, esto tiene un valor concreto.


Cultura e historia

El plan incluye la refacción integral del Museo Casa Mitre en San Cosme (55 millones de pesos) con desarrollo de contenido sobre la Guerra de la Triple Alianza, y la continuación del Museo de la Huella Guaraní en la capital (1.100 m², segunda y tercera etapa). También se proyectan refugios de bajo impacto en Isla Ñu Py, Isla Toroní y Puesto Medina, construidos con materiales vernáculos.


Formación y gastronomía

En Concepción se desarrollará un Hotel Escuela junto a la Universidad Nacional del Nordeste, con modelo de formación que incluye residencia, práctica y operación real. La Red de Cocineros del Iberá, que ya existe y viene trabajando la identidad culinaria local, suma un espacio propio dentro de la nueva escuela de Concepción, dándole mayor visibilidad e infraestructura dentro del sistema.

La señalética trilingüe —guaraní, español e inglés— se implementará en todo el sistema de portales del Iberá, no solo en puntos específicos. Es una decisión que combina identidad cultural con orientación al visitante internacional.


Sostenibilidad y datos

El plan contempla programas de gestión de residuos en los pueblos que rodean la Laguna Iberá y la creación de observatorios de humedales con sistemas de medición de impacto económico, ambiental y de flujo turístico. Iberá empieza a incorporar una lógica de monitoreo con datos concretos.


Lo que esto significa en la práctica

El Plan Iberá 2026/2027 no es un documento de intenciones: tiene obras identificadas, plazos y presupuesto. Para los operadores, implica más accesibilidad, nuevos nodos de actividad y un destino que progresivamente se vuelve más fácil de vender y de operar.

El Iberá está entrando en una nueva etapa: más accesible, más estructurada y con mayor previsibilidad. Entender estos cambios hoy es lo que va a definir quiénes van a estar bien posicionados mañana. Desde el lodge seguimos de cerca cada etapa y vamos a ir actualizando con información de primera mano.